domingo, 17 de octubre de 2021

Lección 45, Primer Grado, Primera Orden

 Testimonio de un Viejo Estudiante VI


Después de nuestro regreso a Madrid de tierras de León, permanecí durante algún tiempo en la Fraternidad Rosacruz y además visitaba, con frecuencia, a La AMORC y al Lectorium Rosicrucianum, de las cuales también era miembro.


En AMORC conocí a NAU, GOY Y HASSIEL. GOY y HASSIEL también pertenecían a la GLE (Gran Logia de España de la Masonería Regular); pero NAU, en aquella época era el Maestro de la Logia Columbus cuando fui iniciado en el Grado número 4 de Templo.


NAU, sigue siendo un tipo muy especial y al que considero como un Gran Instructor, ya muy viejito, relacionado con la Oratoria  y las artes mágicas. No recuerdo demasiado bien porqué sucedió, dado que yo no estuve involucrado; pero algo grave pasó en la LOGIA, de tal modo que tanto NAU, GOY y HASSIEL terminamos yéndonos de allí.


Al poco, también dimití de la Presidencia de La fraternidad Rosacruz en Madrid, debido a las discrepancias con el Sr Nácher, ya mencionadas, y abandoné el Lectorium Rosicrucianum por aquello de que yo veía algo feo, relacionado con lo económico, y que no me gustaba nada.


Al final, quedamos en una suerte de triángulo "El Cristalino Templo Oriental" formado por los mencionados, algún amigo y algunas de las esposas de los miembros. Uno de esos miembros era OUR (Alberto Martínez Lacaci) que descansa hoy en el Oriente Eterno.


Estando libre de toda afiliación, OUR me invitó a participar en la Masonería y yo le dije que hacía poco había sido rechazado  por la Respetable Logia Hermes número 13. Tras sus indagaciones, dado que poseía una respetable influencia, me comentó que me habían rechazado, de firma incomprensible, con una bola negra porque era Rosacruz; en realidad, me considero como un Estudiante Rosacruz.


Me comentó que si quería volver a intentarlo porque él pensaba que yo podría ser una pieza importante del retorno espiritual de la Rosacruz a la Masonería de siempre, y como ya no tenía mucho que perder, en dichos asuntos, acepté. 


Tras realizarme las tres aplomaciones correspondientes fui iniciado como Aprendiz Masón en la Respetable Logia "Los Caballeros del Templo N 17" en una Ceremonia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, donde el Hermano Experto que me acompañó no fue otro que el Propio Hermano Alberto, quien años después sería nombrado como Gran Comendador del Gran Consejo del Grado 33 y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.


En los siguientes años recibí los grados de Compañero y de Maestro Masón; además fui miembro de la Respetable Logia Hermes número 13. Sí, aquella que no me admitió la primera vez porque decían que yo era Rosacruz.


Aquel fue un Periodo Feliz y de Trabajo en la Logia; pero mi posición laboral en el mundo Profano no se correspondía con mi situación dentro de la Masonería. Allí conocí Cirujanos, Empresarios de grandes empresas e incluso profesores de la UNED y algún Juez del Tribunal Constitucional; pero, con sinceridad, os voy a decir que yo no me veía encajar en ese ambiente y que, desde luego, me era difícil costear. 


No obstante fue un tiempo muy fructífero y donde desarrollé el Libro Rosacruz Luces y Sombras, donde cada Capítulo sería una Plancha leída en Logia.


Aralba Pensator Minister, Frater R+C