viernes, 15 de octubre de 2021

Lección 22, Primer Grado, Primera Orden

 Primer Grado Primera Orden "Celador":

"Auto desenmascaramiento del ego y Campo Gnóstico"



Y los ratones se preguntaban ¿quien le pondrà el cascabel al gato?



No nos cansaremos, por activa y por pasiva, de recalcar que mientras no haya nacido el Hombre Nuevo, nada ni nadie podrá decidir acerca del ego más que el ego mismo.



Se dijeron los ratones ¿como convencernos al gato para que, él mismo se coloque el cascabel?



El ego posee un proceso de transformación finito; es decir, con un final programado, en donde la consciencia que se le ha concedido puede descubrir la Verdad de su situación.



El ego puede transformarse hacia unos niveles de conocimiento extraordinarios. Desarrollo Positivo de la Personalidad o hacia un vaciamiento de todo deseo o Desarrollo Negativo de la Personalidad.



Antes de la globalización cultural, a nivel mundial, el Desarrollo de la Personalidad negativo era una característica de las culturas de Lejano Oriente; por el contrario, el Desarrollo de la Personalidad positivo era lo natural en las civilizaciones occidentales. Hoy está todo más mezclado y es difícil determinar lo que nos corresponde como occidentales u orientales. Al fin y al cabo, todos somos seres humanos con características similares.



En todo caso, como dijimos, el crecimiento o decrecimiento, para todo ego, posee un límite y, cuando el ego llega a esas barreras infranqueables, si consciencia lo pone ante un dilema. Un dilema que provoca una guerra terrible y cruel en su complicada estructura de capas y, es entonces cuando se percata de que a pesar de poseer cierto nivel de consciencia, él no es nadie.



En esasituación el ego se derrumba y se produce una catársis en él que hace que pierda el control sobre su estructura múltiple y se desgarra hasta quedar, al descubierto, la crisálida donde se esconde dormido el verdadero Ser. Ese proceso, al que hemos venido a denominar como Armagedón personal supone una desestructuración del ego que lo conduce al borde de la Locura; pero es entonces, al desprenderse la coraza de acero y plomo de la estructura del ego, que la Crisálida del Ser Divino, Cristo, queda expuesta a las corrientes electromagnéticas del Campo Gnóstico provenientes del Mundo Celestial, el Pleroma de los gnósticos.



No obstante, el ego, en su soberbia puede creer que ese Atmagedón se ha producido y que él mismo es el Ser Interno. No es que el ego se engañe a sí mismo de forma premeditada sino que está convencido de que eso es así. En esa situación; por otro lado muy natural, es necesario que el propio ego posea herramientas para auto desenmascararse.



Es fácil darse cuenta del auto engaño cuando encontrándonos bajo el Egrégor de un Templo, nos sentimos llenos y felices; pero en cuanto salimos del lugar y nos desconectamos, comprobamos que todo ha sido una ilusión. Ese arrobamiento místico lo ha percibido el ego gracias a la frecuencia electromagnética del Templo, eso es el Egrégor, cargada de positivistas.



Cuando se aleja uno del influjo del egrégor, a parte de darnos cuenta de que antes estábamos bien y en pocas horas nos sentimos mal, se produce un poderoso sentimiento de frustración y lo pagamos con nuestros seres más allegados, sean familiares o amigos. 



Cuando reaccionamos de ese modo, nosotros mismos, como egos, nos damos cuenta de que algo no va bien, de que el Nuevo Nacimiento de Cristo o en Cristo, en realidad, no se ha producido y regresamos a nuestro particular Armagedón, donde nuestro lacerante sufrimiento vuelve a desgarrar nuestras entrañas exponiento, de nuevo, al Ser, no nato, a las corrientes cósmicas del Campo Gnóstico.



Otra forma de conocer, el ego, si ese nacimiento nuevo se ha producido es la pérdida del miedo existencial; pero además si miramos al pasado, cuando comenzamos nuestro Camino, somos capaces de ver una diferencia sustancial en nuestro comportamiento, con nosotros mismos, y hacia los demás.


Sí, porque al contrario de lo que nos han venido contando, la lucha interna no se produce entre el Hombre Nuevo y el Hombre Viejo, sino entre los diferentes estamentos del ego o Personalidad, que durante ese caótico Armagedón, luchan por tomar e



l Poder, el Control. Porque a pesar de que parezca lo contrario, el ego no es una sola Entidad, sino un conglomerado jerarquizado de muchas entidades que, en circunstancias normales, luchan coordinadas para conseguir un Objetivo Común; pero cuando, el tocar techo o fondo, desestructura la Personalidad, se provoca una turba caótica donde dichas entidades luchan todas contra todas.



Durante ese desastre del ego, las corrientes electromagnéticas del Pleroma pueden penetrar hasta el fondo del ego, en el centro de las células, y despierta una información genética que se encontraba desactivada. El niño Dios ha nacido en Belén, en la Gruta que será su Templo, durante su periodo de maduración. Ese Nacimiento del Hombre Nuevo no es instantàneo sino progresivo; es decir, el bebé no está capacitado, aún para tomar el control, y tendrán que ser los egos o pastores del rebaño que conforma la Personalidad quienes le alimenten con sus obsequios y la carne de sus ovejas. El Niño Dios o Cristo, en formación, literalmente es alimentado con la sangre, la carne la memoria y la consciencia del ego desestructurado.



El determinar si el nuevo Ser ha nacido no es tan fàcil; pero sí el reconocerlo cuando ha madurado y comienza a tomar el control de nuestras vidas. Entonces se produce en nosotros una sensación de libertad y desapego. Sí, como si de algún modo ya nada nos importará porque el timón del barco se encuentra en mejores manos. Ese proceso, en algunas personas puede producirse de forma muy rápida; pero por regla general es un proceso lento y cargado de altibajos, hasta que tanto el Trono de los sentimientos, el Corazón, y el trono de la Razón, la Cabeza, son ya gobernados por el Hombre Nuevo.



La auto sugestión y la influencia del egrégor de templos e iglesias nos puede jugar malas pasadas haciéndonos creer lo que realmente aún no somos. 



El Hombre Nuevo ya no habla del pasado ni se preocupa de karma alguno. Todo eso quedó desintegrado en el pasado. El Hombre Nuevo no mira hacia lo que fue antes de lo que ahora es. El Hombre Nuevo mira hacia el Horizonte que posee en frente, el Futuro, y arrastra a sus discípulos diciéndoles con voz poderosa "Seguid hacia adelante y no miréis para atrás u os convertiréis en estatuas de sal" 



Solo los párvulos inmaduros se preocupan por cosas que no poseen importancia alguna para el Ser Divino o Cristo que todos llevamos en nuestro interior, se encuentre en estado de latencia, en fase de maduración o ya perfectamente formado. Si escucháis habar a alguien acerca del karma y de vidas pasadas, os encontráis ante un psrvulito al que podréis, por educación, escuchar; pero no lo convirtáis en vuestro Guía pues, con total seguridad, que os perderá.



Los Rosacruces, avatares de la Humanidad son todos Hombres nuevos en cuyo seno Cristo ha nacido y de su boca solo escucharéis una palabra: Adelante, siempre adelante, como diciéndote que no pierdas tu valioso tiempo en cosas que no importan. Lo importante es andar siempre adelante, sin mirar atrás. Porque con el nacimiento de Cristo en tu Corazón, todos tus pecados fueron perdonados. Que no te engañen.



Tú eres el Templo del Espíritu Santo, no un Templo de Piedra lleno de personas que alimentan a un determinado Egrégor. El Campo electromagnético de la Gnósis permea el Universo y se encuentra en todas partes, a nuestro alcance. Los egrégores de los templos, iglesias y logias, por el contrario, se comportan como un ego estructurado impidiendo que el Poder de la Gnósis penetre en ellos.



¿Puedo hablarte con mayor claridad?


Aralba Pensator Minister, Frater R+C